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Cuando los enemigos no tenían perfil
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Escrito por Iván R. González   
Martes, 30 de Junio de 2009 22:18
Aunque ya existía algún que otro juego de acción en primera persona anterior, podemos decir sin miedo que Wolfenstein 3D fue el que lo comenzó todo. Habría que esperar a Quake (también de id Software) para disfrutar de vista libre y enemigos tridimensionales, pero la base del género se había asentado definitivamente. Y tampoco ha cambiado tanto la cosa.

Wolfenstein 3D

¡Achtung, Achtung!

En un tiempo donde no existían los sistemas de cobertura ni el cooperativo online ni los escuadrones controlados por la IA uno no tenía más remedio que meterse en la boca del lobo y liarse a tiros por las bravas, cargándose tíos como el que come pipas. Nuestro John Rambo particular se llama B.J. Blazkowicz y es un superagente capturado por los nazis.

Por supuesto, el soldado consigue escapar de prisión, pero las cosas no serán tan fáciles como salir por la puerta de atrás para pedir refuerzos. Estamos a principios de los 90, el estreno de Commando sigue resonando y aquí la única escapatoria posible será llegar hasta un insólito Hitler, cortarle la cabeza y clavarle en su lugar la gloriosa bandera de los Estados Unidos. Que Dios bendiga a América.

Wolfenstein 3D

Vuelve el motion sickness

Visto hoy, Wolfenstein 3D lo tiene difícil para enganchar al usuario medio de Call of Duty. Sus tiroteos de cartón piedra han perdido la fuerza de antaño, el tema nazi está agotado y técnicamente ya ha cruzado la línea que separa lo desfasado de lo encantadoramente retro. ¿Qué nos queda? Ah, el fantástico diseño de los escenarios.

El castillo Wolfenstein fue diseñado para ser una experiencia desquiciante. Los niveles son un auténtico laberinto que mantiene intacta su capacidad para poner a prueba los nervios del jugador a lo largo de 60 niveles. La ausencia de mapa y la inteligente distribución de los enemigos, estratégicamente colocados para fusilarnos por la espalda al menor descuido, son elementos que nos devuelven a una época donde terminar un juego era un reto digno de ser contado en el patio del instituto. Los chavales de hoy no te van a mirar con la misma cara de admiración, pero al menos ahora hay trofeos para demostrar que la hazaña no es una fantasmada.

Por lo demás, no podemos decir que el antecesor de Doom haya resistido muy bien al paso del tiempo. Los jugadores más maduros apreciarán volver a recorrer cada píxel en busca de zonas ocultas, pero el resto odiará la monotonía de los escenarios y la poca variedad de enemigos y armas.

wolfenstein2

Luciendo las canas con orgullo

Cualquier aficionado a los clásicos en 2D sabe lo conflictivo que es reescalar píxeles a resoluciones HD. La tecnología de interpolación que se suele usar, por muy avanzada que sea, siempre acaba emborronando la imagen, mandando al carajo el delicioso encanto de los cuadraditos de colores. La otra opción es redimensionar los gráficos sin ningún tipo de interpolación, con lo que obtenemos unos pixelazos gigantescos que hacen sangrar la vista.

El panorama no era muy favorable a la hora de hacer un port de nueva generación que conservara la esencia del original. Desconozco el procedimiento que ha usado el estudio Nerve para adaptar los primitivos bitmaps originales para resoluciones actuales, pero el resultado es fantástico. El juego se ve exactamente tal y como se vería si hubiera tenido en su día soporte nativo para  720p. Esto no significa que el juego se vea “bien”. Es imposible que lo haga, su apartado técnico ya lleva sobre sus ceros y unos más de un cuarto de siglo. Pero sí se ha conseguido que la imagen resulte agradable a la vista sin caer en distorsiones ni filtros de imagen que sólo hacen empeorar las cosas.

Sorprende también que se haya remasterizado todo el audio para ofrecer sonido 5.1. Por supuesto no podemos esperar un despliegue multicanal como el de Killzone 2, pero es una interesante novedad que debería servir de ejemplo.

Wolfenstein 3D

Buena cosecha

A nadie se le escapa que este port del juego original no es más que una maniobra de marketing para allanarle el terreno a la nueva entrega que está preparando Raven para PS3 y que debería llegar a las tiendas este verano. De hecho, jugando a este Wolfenstein 3D se pueden conseguir créditos para desbloquear armas extra en “el otro” Wolfenstein.

Sin embargo, a César lo que es del César. Nerve ha hecho el encargo con solvencia y nos encontramos ante un gran ejemplo de cómo hacer un buen port de un juego más viejo que el mear. La mayor pega que podemos ponerle es que el propio Wolfenstein 3D no ha envejecido tan bien como Doom, Quake o Duke Nukem 3D y puede resultar demasiado tosco a ojos pipiolos. En cambio, para los que ya nos clarea el pelo, volver a disfrutar (o sufrir) los laberintos del castillo Wolfenstein por sólo 5 euretes es algo que admite poca discusión. Aunque sólo sea por los recuerdos.

Puntuación:

7/10

Publicado por:
Lacri
 


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